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Nuestro grupo en Zhaobao Zhen

El hijo de Wang Haizhou derribando a Carlos
fotos: Enric Saiz
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Conocí a Wang Haizhou en la competición
de Wudang Zhaobao, en octubre del 2005. Me pareció o que
era serio o un tanto "estirado". Me equivocaba, solo era
una apariencia superficial. Durante los casi dos días en
que tuve ocasión de tratar con él, pude apreciar en
este maestro un talante bonachón, cercano y suave como su
técnica. Tuvo mucha paciencia con nosotros y nos mostró
muchas cosas. También pudimos "cruzar manos" con
él, y yo percibí su suavidad y relajación,
cosa que aunque cabe esperar de un maestro de tai-chi, no deja de
sorprender, sobre todo en alguien tan voluminoso como él,
sin embargo, su nei-gong -gracias a ello- es muy poderoso.
Una noche, en la habitación del hotel, fui testigo de cómo
estampó, literalmente, a Zhang contra la pared, eso sí,
muy amistosamente. Rosa también pudo oir el estruendo.
En cuanto a su hijo, la anécdota es que el primer día,
mientras su padre hablaba con Zhang, se puso a hacer tui-shou con
uno de los nuestros, al que llegó a lesionar -no de gravedad-.
Cuando su padre vio que estaban haciendo tui-shou corrió
para advertirnos que no lo debiamos practicar con él, ya
que es demasiado "terrible".
Yo misma pude comprobar la curiosa "pesadez"-cálida
de su mano, cuando, durante una conversación, mientras esperábamos
al resto, me puso la mano en la rodilla, mientras me hablaba justamente
de eso, de rodillas, y eso que no fue en plan "palmadita",
sino con gran suavidad.
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