|



|
LAS SIETE REGLAS
1 El círculo:
Cada postura contiene un círculo que hay
que prácticar con éxito.
Es decir, al principio de practicar esta forma, uno se ha de concentrar
en realizar de forma precisa y fluida los círculos que
están contenidos dentro de cada movimiento.
2 Las tres verticales:
Cabeza recta, cuerpo recto, rodilla con tobillo
rectos.
Hay que mantener en verticalidad tanto la cabeza y el tronco como
la pierna (tibia y peroné), perpendicular con el suelo,
o sea, que la rodilla y el tobillo deben estar bajo la misma línea
recta.
3 Los cuatro alineamientos:
Pierna, pie, mano y cuerpo, todos van en la misma
dirección.
Esto significa que la pierna, debidamente alineados rodilla y
tobillos, la mano, debidamente alineados codo y muñeca,
y el cuerpo, todos apuntan hacia una misma dirección, al
ejecutar un movimiento.
|
4 Las seis correspondencias:
La mano se corresponde con el pie, el codo con
la rodilla, el hombro con la cadera, el corazón con la
mente, la “energía” (qí) con la fuerza,
los tendones con los huesos.
5 Los ocho seguimientos:
Las ocho pequeñas articulaciones (dos codos,
dos manos, dos rodillas y dos pies), siguen a las cuatro grandes
(dos hombros y los dos lados de las caderas)
6 No omitir, no parar:
Si la mano izquierda se mueve y la derecha no, eso es omitir.
si la postura aún no está acabada, pero la mano
o el pie ya han llegado a su fin, eso es parar.
7 No se fluye igual que el agua:
Movimiento y quietud se suceden.
|