EL QI ("CHI")
Es
un término de difícil traducción ya que no
tenemos un verdadero equivalente en Occidente. Sin embargo en China
es muy usual. La palabra “qí” es en sí
un tanto ambigua, abarca varios conceptos. Para definir el
qi (chi) podríamos relacionarlo con palabras como por ejemplo
la respiración; con la energía
que circula por el cuerpo de los seres vivos; dentro de la comida
correspondería a lo nutriente; el aire
en sí también se denomina “qí”;
etc.
Cuenta también con otras acepciones, algunas de ellas son:
gas, aire, aliento, respiración, hálito, espíritu,
moral, aires, maneras. Se ha traducido como energía
vital, fuerza vital, bioelectricidad, el aliento de la vida,
etc. Sin “qi” no hay vida.
La medicina tradicional china se basa en él
y en su circulación a través de los
meridianos de acupuntura, para curar las enfermedades.
Podríamos comprenderlo como
la energía vital que nos mantiene vivos y de cuya
correcta circulación depende la ausencia de enfermedades.
Explicado a grandes rasgos, cuando se produce un trauma, el “qí”
se puede bloquear generando una enfermedad. Todos tenemos “qí”,
pero no todos somos capaces de detectarlo, al igual que la mayoría
no somos capaces tampoco de detectar el fluido de nuestra sangre
¡pero sin duda fluye!.
Manifestaciones del “qi” pueden ser en forma de cosquilleos,
hormigueos, calorcito, intensidad, etc. hay muchas sensaciones
que lo expresan. Me atrevería a decir, que es cualquier sensación
que nos conecte con el impulso vital que nos mantiene vivos.
Una sensación más o menos intensa y plena, que nos
hace sentir vida en nuestro interior, que nos hace sentir que tenemos
manos, por ejemplo, o pies, o que hay algo que recorre nuestro cuerpo
de arriba abajo, algo que se mueve, a veces por sí solo,
a veces porque lo dirigimos. El “qí” justamente
es la sensación intensa, plena, poderosa y “feliz”
de estar vivos –y ¡notarlo! Lo ideal en tai-chi
chuan es manejar el qí qe provieune del “tan-tian”
|